domingo 8 de enero de 2012
EL LEGADO DE TEKKEN, PARTE 4
Tal como íbamos diciendo en la anterior entrega del reportaje, Tekken 2 estaba repleto de mejoras, especialmente en el apartado jugable, que incorporaba numerosos movimientos, ataques, y posibilidades de contraataque.
Por imposible que pareciera, Namco había vuelto a redactar una nueva página en el manual de la jugabilidad.
Pero como es lógico, la compañía desarrolladora todavía se guardaba un ás en la manga.
Tekken 3 llegó a los salones recreativos en los albores del año 1.997, y ni siquiera el mayor de los cínicos habría conseguido disimular su asombro.
Perfeccionar los títulos previos, y más aún la experiencia jugable, era una árdua tarea que pocas empresas habrían logrado afrontar; pero Namco se mantuvo firme en su propósito y sin inmutarse.
Y a fe que nos alegramos de ello, porque la compañía no había perdido por el camino su toque especial.
De entrada, la tercera entrega sufrió un impresionante repaso gráfico.
Los personajes estaban mucho más detallados y mejor diseñados.
Pese a que las comparaciones son odiosas, basta con fijarse en cualquiera de los anteriores juegos para disipar rápidamente cualquier atisbo de duda.
Probad con Yoshimitsu sin ir más lejos y comprobaréis que las mejoras son realmente asombrosas.
En términos técnicos, dichas mejoras son el resultado directo del uso por parte de Namco de su placa arcade System 12, 1'5 veces más rápida que la anterior System 11 basada en PlayStation de la misma compañía, y que impulsaba los dos episodios originales de la saga.
Evidentemente, esto facilitó la potencia de procesamiento extra necesaria para el virtuosismo gráfico, pero distanció significativamente la versión arcade de su esperada adaptación doméstica.
Por tanto, dificultó la tarea de conversión para la máquina de 32 bits de Sony, aunque no fuera a priori algo imposible.
Tras largos meses invertidos y abundantes quebraderos de cabeza originados a causa de las complejas rutinas de compresión, el equipo no sólo logró incluir todos los datos pertenecientes a los luchadores de la coin-op, sino que además consiguió que funcionara en el modo de alta resolución de PlayStation al fluido promedio de 60 fps, al menos en su versión NTSC.
Aunque para ello tuvieron que simplificar los fondos, si bien esta carencia queda sobradamente compensada por los jugosos añadidos exclusivos del compacto, que superan con creces cualquier otro extra realizado con anterioridad.
Y el resultado fue simple y llanamente espectacular.

















Poquísima gente creyó que Namco fuera capaz de mantener la calidad de su versión arcade al convertirla a la PlayStation de Sony.
ResponderSuprimirPero la diferencia gráfica sorprende incluso ahora por su levedad y, por supuesto, la excepcional jugabilidad permanece intacta.
Con este me pegue yo unos vicios muy serios. Lo de este juego no tiene nombre y creo que no me he vuelto a viciar tanto (bueno quizas el soulcalibur de la dreamcast).
ResponderSuprimirA partir de aquí mi interes en los juegos fue abriendo fronteras y ya no le dedique a los otros tekken tanto tiempo como a este tekken 3.
Te comprendo perfectamente :)
ResponderSuprimirCon el Soul Calibur de Dreamcast también invertí una buena cantidad de horas.
Aunque como me atrae el género de la lucha, no pierdo ocasíón de probar cuanto arcade cae entre mis manos.
De la saga Tekken, probablemente he jugado con mayor intensidad al segundo y tercero, y en menor medida al quinto episodio.
Aunque también le dediqué bastantes horas ahora que lo pienso.
A ver qué tal les queda a Capcom el Street Fighter VS Tekken por cierto.
Reconozco que soy un poco escéptico, pues dudo que incluyan mejoras gráficas significativas con respecto a lo ya visto en el Street Fighter IV.
Pero el elenco de personajes disponibles se perfila espectacular.
Ryu contra Kazuya.
¿Quién da más? :p
Qué bueno el Tekken 3, es mi favorito (aunque nunca jugué a los tag tournament y demases). Justamente el personaje que más utilizaba era Yoshimitsu, que había tenido amplias mejorías como tú dices.
ResponderSuprimirAunque recuerdo que el personaje de Eddie Gordo era bastante "abusón" y era MUY fácil ganar con él, independientemente de si usabas sólo ataques básicos o especiales.
Para mi Tekken es el juego de lucha, salvando los dos primeros Virtua Fighter.
ResponderSuprimirEl tercer Tekken es una pasada y quizás al juego que mas horas he jugado con mi hermano :)
Soul Calibur de Dreamcast, perdonen, me voy a jugarlo xD
@ Rokuso3: no me entusiasmaba aquel personaje, porque era el típico que escogían todos los "machacabotones".
ResponderSuprimirEse tipo de situaciones, en que un jugador novato puede ganar a otro experimentado, difícilmente pasan en la serie Virtua Fighter.
Pero con Eddy Gordo en aquella entrega era algo posible.
En mi caso, no me convencía el luchador porque tenía esa molesta sensación de que no tenía el control absoluto de la situación.
Esto era un arma de doble filo, pues ocasionalmente me sorprendía con movimientos inesperados, aunque también a mis rivales.
A modo de curiosidad, en el Tekken 1 ya quisieron introducir a un personaje que dominase su peculiar estilo de lucha, pero debido a las limitaciones de la época no fue factible.
Por norma general, mi elección pasa por Kazuya, Lei o Paul.
@ Linfocito: el VF2 también era canela en rama :)
Probablemente el mejor arcade de lucha que tuvo Saturn, aunque seguido de cerca por el Fighters Megamix.
Pero el Tekken 3 es MUCHO juego.
Todo el mundo cantaba a los cuatro vientos las bondades del Dead or Alive... hasta que la tercera entrega de Tekken se puso a la venta.
Con Soul Calibur, Dreamcast tocó las puertas del cielo.
Nadie se habría imaginado un título de tanto prestigio.
Es curioso pero a pesar de que no me gustaba especialmente le vicié un montón, cuando salió yo tenía 16 años y trabajaba en una tienda de videojuegos donde lo teniamos puesto en las consolas de demostración, y claro, nos pasabamos la vida viciandole XD.
ResponderSuprimirMenuda suerte! :D
ResponderSuprimirEn mi trabajo lo más divertido - y osado - que hago es conectar el Facebook o, en su defecto, abrir la ventana del Twitter.
De ahí no paso.
Bueno, eso y vacilarle al jefe.
Cuando me insinua que quiere un café, siempre le doy calderilla para que me vaya a buscar otro.
Y eso que ni siquiera me gusta el café!
A la vista está que este es el Tekken que más nos marcó a muchos, y es el único que tengo yo, creo recordar que me lo regalaron. Además también lo tenía -bueno, y lo seguirá teniendo, supongo- algún amigo, y si la memoria no me falla jugué en casa de alguno, ahora mismo me cuesta bastante quedar para jugar a la consola, se echa en falta.
ResponderSuprimirPor cierto, ¿piensas comentar las películas de animación? Yo las tengo porque las regalaban con la HC, si no las has visto es mejor que no lo hagas xD
Dada la escasa participación que han tenido esta serie de artículos, creo que será conveniente zanjar por ahora aquí el tema, y buscar otro de mayor interés plural.
ResponderSuprimirRespecto a los animes, han sido criticados hasta la saciedad.
Sin embargo, su argumento hace palidecer al reciente largometraje producido por Namco, que a la postre se centra en una historia de colegialas con un preocupante protagonismo del Panda.
Lástima, porque los fans de Tekken se merecen mucho más que eso.
Menudo vicio le pegué a este tekken 3. Me encantó e incluso le eché horas al tekken force que aunque no era una maravilla, servía para desbloquear algunos personajes.
ResponderSuprimirMuy bueno.
Si la memoria no me falla, una vez superado se añadía al elenco de personajes disponibles el decrépito Dr. Boskonovitch.
ResponderSuprimirEra un buen aliciente para superar aquel modo de juego :)